Tierra Adentro

Espacio personal, cuaderno digital, letras sin fin...


¿Por qué nos escandaliza tanto esta red social? Para el medio digital Nómada, quizás se deba que saca a luz, lo peor de cada país.  En Brasil ataque  a las personas con VIH, en España a los gays y en América Latina contra las mujeres.

Lo cierto es que casi nadie entiende el revuelo.  En las comunicaciones normales por las redes sociales “el emisor”, el que transmite el mensaje no es anónimo, aunque la cuenta sea falsa como en el caso de Facebook, Twitter, Instagram y otras redes sociales.  Todos los receptores tienen el nombre del emisor, aunque no sea real.
Fuente foto: https://www.google.com.gt/search

Los emisores tienen la percepción que no del todo son ocultos, por lo tanto tienen algo de cuidado en transmitir sus mensajes, que pueden ser fotos y textos, porque les preocupa que alguien los descubra.

Mientras que el gancho u oferta de Secrets, es que los emisores pueden ser ocultos, desconozco si también se refieren al IP, o sólo al emisor dentro de las línea de tiempo.  Lo cierto es que en Guatemala, el grupo más joven tiene la idea que puede escribir impunemente cualquier mensaje y que no va ser encontrado.

Este anonimato del emisor hace que en Guatemala el tema se convierta en popular y polémico.  Mi hipótesis es que en nuestro ethos cultural (esencia de nuestra cultura o valores compartidos por la mayoría) hay una cultura de “tiro la piedra y oculto la mano”, Secrets cae como anillo al dedo para aquellas y aquellos guatemaltecos, de doble cara, doble moral y de muy poco valor para encadenar mensajes contra otros u otras, con su propio nombre, porque es muy fácil acusar a los otros desde la seguridad que da el anonimato.

Es muy fácil decirle puta a una mujer, cuando se tiene la seguridad que no se puede ser penado por eso, o bien publicar una fotografía, aunque en este tema estoy seguro que el agredido o agredida sabe quién se la tomo. Y Secrets sabía que el tema era el sexo, es una red en su imagen y forma de funcionar a Twitter, los zorritos de la entrada y el icono ya nos advierte que es un tema de zorros y zorras.

Por lo tanto este semana en Canal Antigua,  argumentaba que el problema no es simple, es un problema de todos y si se debe legislar respecto a las redes sociales.  Pero no prohibir su uso, si no legislar sobre sus contenidos. Que sea prohibida la difamación y calumnia en Internet y esos delitos están tipificados en el Código Penal, entonces para mí lo que hay que hacer es modificarlos para que contemple estos nuevos canales.  Como dijo un juez brasileño, la libre expresión del pensamiento es un derecho irrenunciable, pero cuando el mensaje es anónimo y afecta la vida de las personas deja de ser un derecho y por lo tanto se debe penar y castigar a las personas emisoras de esos mensajes.


Brasil no prohibió el uso de Secrets lo castigo monetariamente y en Guatemala le tenemos que entrar a la actualización de toda nuestra legislación que se construyó antes del boom del Internet, que en estos primeros tiempos ha pasado hacer la panacea de la libre expresión del pensamiento (en este tema que me disculpe la gente de extrema izquierda, llamada Sociedad Civil, mejor súbanse al barco y dejen plasmadas sus ideas en la legislación).  La sarta de delitos que se cometen en Internet es debido a la incapacidad de nuestros diputados de legislar y sus muy escasas  Por Dios a dónde vamos a parar si no toman en cuenta a comunicadores, psicólogos y educadores, creo que les va salir un chirmol más feo que la recién derogada Ley Monsanto.


Director ECC USAC

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