Tierra Adentro

Espacio personal, cuaderno digital, letras sin fin...


Revisando en los dispositivos de Back Up de antaño me topé con aquel viejo disco duro rojo que le pegué una calcomanía del logotipo de araña (dicho sea de paso qué buena calidad de impresión pues aún 50 años después sigue aún distinguiéndose el diseño).  Encontré de todo un poco, desde fotografías de Pablo y Jose (no es falta de ortografía la falta de tilde en la “e”, es que así le decimos) cuando eran esos niños que definía como el “Agua y el Alka-Seltzer”  hasta una carpeta que decía “UPANA” donde encontré los archivos de los documentos de referencia, tareas y otros asuntos de la Maestría en Medios de Comunicación que por aquellos años cursé. 
Estando en una era digital, no es de extrañar que en esta revisión haya parado en la carpeta del curso de “Periodismo Digital” (por cierto tengo ratos de no saber Sergio Morataya).  Al leer el ensayo que nos dejó de tarea sobre “Los Periódicos No van a Desaparecer” me alegro que, al día de hoy, no se abra una mesa de discusión sobre lo que allí mencioné pues tendría que tragarme mis palabras. 
Posiblemente fue el impulso de ver la acelerada forma en que los medios digitales permitieron a la población en convertirse en un medio de información lo que me llevó a suponer que en un plazo de 50 años los periódicos si desaparecerían.  A lo mejor me vi influenciado por expresiones como las vertidas por Jean-Fracois Fogel en su ensayo “La Prensa sin Gutenberg” al decir que “En Internet ha nacido una nueva prensa, con su propia identidad, su lenguaje y un crecimiento tan vivo que desafía a sus competidores” y llegar a considerar que esto daría pauta a una población que vería innecesario el seguimiento de estructuras formales como la que los periódicos siguen ofreciendo al día de hoy, claro está dentro de una metodología muy diferente a lo que en aquel entonces se hacía.
Recuerdo un medio que llegó a marcar una tendencia en cuanto a publicación impresa: Publinews.  Más allá de la estrategia novedosa en la primera década de este sigo de regalar los 80,000 ejemplares que publicaba diariamente, fue novedoso (en mi opinión) el formato de noticia corta que redujo por mucho el número de hojas que el resto de medio utilizaba.  Já! Pero Prensa Libre no se quedó atrás.  La innovación y los riesgos periodísticos que corrieron al aventurarse en ser pioneros en la comunicación digital fue algo relevante que capturó mucho mi atención. Personalmente lo consideré como un medio que marcó el paso digital.  Una web completa, atractiva y con contenidos multimedia que lograron generar una afluencia y tráfico que costó mucho que otros medios pudieran ponerse a la par. 
“No hay innovación sin innovadores” mencionó en su momento Jorge Juan Fernández García en su libro “Más allá de Google” y casi 50 años luego de haberlo leído reitero mi acuerdo en esa expresión. En el referido ensayo que entregué como tarea, hice mención a esta frase desde la perspectiva que esa misma innovación haría que la fuerza de la masificación que estaba proponiendo las redes sociales lograría en su momento hacer desaparecer los periódicos; sin embargo hoy puedo darme cuenta que los medios lograron también generar la suficiente innovación como para seguir teniendo, sino todo el control, si propiciar el orden y el manejo de la agenda como lo indicaba McCombs.  Ignoro si los medios leerían exactamente ese documento que menciono al inicio del párrafo, lo cierto del caso es que lo que allí se indicaba en relación a que “cuando diseñamos sistemas, servicios, infraestructuras, debemos preguntarnos si el diseño facilitará verdadera- mente, o no, interacción humana” fue aplicado.  Se buscó propiciar esa interacción y aprovechando tecnologías como la realidad aumentada, luego los aspectos de los hologramas que virtualmente propiciaron la transmisión de la información el medio siguió en la preferencia del gusto de la gente para hacerlos la primera opción y referencia confiable de lo que deseaba enterarse.
Ahora que menciono la palabra confiable es impresionante como este asunto ha sido tema de cuidado y atención durante todo este tiempo. Al seguir repasando el documento “Más allá de Google” me llamó poderosamente la atención como una descripción tan real de aquel entonces sigue representado al día de hoy desafíos de seguridad que los mismos medios han tenido que ir implementado a fin de resguardar y mantener la confianza en nosotros como usuarios. Jorge Juan Fernández nos decía ya en ese entonces que “El número de usuarios y contraseñas que uno se ve obligado a memorizar en el mundo on-line es superior al número que uno se ve obligado a memorizar en el mundo off-line. Este hecho induce a pensar que la cantidad de riesgo al que uno se ve sometido en el mundo on-line es superior a la del mundo off-line.”  Me pregunto ¿Qué diría al día de hoy donde sigue siendo uno de los dilemas fuertes que, pese a todo el avance que se ha tenido en esta área?  Y sobre todo ¿Qué diría cuando se de cuenta que la necesidad de tener múltiples contraseñas sigue siendo un desafío y molestia para nosotros los usuarios?
Ahora ¿Se ha dado cuenta como a pesar del paso del tiempo hay gustos que no cambian? Con todo el respeto del caso pero ni hace 50 años ni hoy me sigue gustando la portada del libro “Periodismo 2.0” de Mark Briggs, aunque he de decir que este gusto gráfico no afecta en nada el que lo considere un muy buen material que en ese tiempo me fue muy útil dentro de lo que estábamos aprendiendo en la maestría. Ya en ese entonces Guillermo Franco indicaba que era “el entorno tecnológico y no los medios tradicionales el que está redefiniendo el perfil y las habilidades de los periodistas” verdad que sigue vigente al día de hoy, salvo por el hecho que 50 años después de haberlo escrito, los medios “tradicionales” hoy son precisamente los tecnológicos. 
“Si usted ama el periodismo, - decía Briggs - tiene que amar el tener más herramientas a su disposición y más interacción con su audiencia y la proximidad de la desaparición de las tradicionales restricciones de tiempo y espacio”. Las formas en que se empezaron a trasladar las noticias fueron novedosas.  Requirió mucha flexibilidad y adaptabilidad de parte de los usuarios.  Generaciones como las de mis hermanos,  los que llamábamos “Baby Boomers” fueron los que con más nostalgia hacían referencia a la forma tradicional de hacer periodismo pero por otra parte vieron con cierto grado de agrado la oportunidad que se brindaba de ser parte de la noticia.  Por su parte esa generación “Z” la de mis hijos crecieron en ese entorno que les demandó flexibilidad y el cambio constante y rápido fue parte de un estilo de vida que sigue evolucionando al día de hoy dejando que la innovación sea una de las características distintivas de la época.  Por nuestra parte, los “Siempre Jóvenes” de la Generación “X” en ese afán por mantenernos vigentes seguimos buscando estar actualizados y presentes dentro de lo las tendencias de comunicación siguen ofreciendo.
Creo que lo indicado por Michael Riley tuvo mucho acierto que fue corroborado a lo largo de la historia cuando indicó: “Ya no somos puramente compañías de medios; también debemos convertirnos en compañías de tecnología y eso significa que debemos elevar nuestro coeficiente intelectual (IQ) tecnológico para competir en un mundo transformado digitalmente”.  Hoy vivimos en ese mundo digital, los medios han desarrollado un muy avanzado CIT (Coeficiente Intelectual Tecnológico) pues siguen siendo una propuesta seria, formal y al mismo tiempo incluyente dentro de la forma de presentar las noticias.  Tal cual se indicaba con YouTube en su estrategia de formar enormes bodegas de contenido virtual sin crear dicho contenido, hoy los medios brindan abiertamente esos espacios para la participación del lector, no solamente como un punto de opinión sino dentro de una modalidad mucho más participativa, incluyente pero bajo filtros que optimizan la credibilidad y veracidad de lo que se pretende informar.  Los lectores ya no son los receptores pasivos de nuestros mensajes. Ellos crean, comparten y comentan. Y desean hacerlo también en los sitios Web noticiosos.
Aún recuerdo como si fuera la primera vez que la leyera la frase “la noticia es una conversación, no una cátedra” .  Los periódicos se dieron cuenta y reconocieron el cambio en su audiencia. Ellos, o sea nosotros,  deseábamos participar, así que nos ayudaron a hacerlo. Muchas organizaciones periodísticas empezaron a incluir enlaces a correos electrónicos en las historias noticiosas para facilitar a los lectores establecer contacto con los reporteros y formular preguntas o comentarios sobre las historias. Se dejaron los espacios abiertos para comentarios, críticas y ampliaciones de la noticia sin que nadie lo viera como un desprestigio al medio sino como algo muy normal.  Incluso hubo aquellos que lograron sacar partido de las quejas y publicaciones no gratas para revertirlas en campañas que lograron un éxito inusual en aquel entonces, prueba de ello es el caso de Bodyform (Obviamente, 50 años después de aquel incidente ya nadie se acuerda y el link al espacio no está activo pero en su momento se podía visualizar en http://www.genbetasocialmedia.com/casos-de-estudio/como-sacar-partido-a-una-queja-publicada-en-facebook-el-caso-de-bodyform
Pienso que los desafíos que esos primeros años de este siglo en que discutíamos sobre la importancia de ser confiables y cómo esa confiabilidad también fundamentaba la reputación de un medio sirvió en gran manera para crear esos mecanismos que permiten filtrar y ordenar la información que se recibe. Los mismos motores de búsqueda se vieron forzados a condensar la cada vez mayor información que se presentaba pues era más que obvio como la cantidad de información recibida sobrepasaba la capacidad natural que el ser humano tenía para administrar y no digamos asimilar.         
¡Uf! Cómo ha pasado el tiempo, como dice aquella viejísima canción “parece que fue ayer” cuando estaba con el tremendo stress de entregar el ensayo dentro del cumplimiento de tareas.  Al revisarlo me pregunto cómo Sergio Morataya logró aceptar esos argumentos que le brindé en cuando a mi postura del futuro de los medios.  Hoy creo que nos daríamos cuenta que muchas de las cosas que conversábamos en nuestras sesiones conjuntas de los domingos fueron una realidad, no por ser profetas, sino porque considero que formamos un buen grupo de observadores que visualizamos las tendencias y futuros comportamientos que los medios tendrían; pero, al mismo tiempo estaríamos sorprendidos y a lo mejor un tanto frustrados de ver que no todas nuestras predicciones fueron tan atinadas quedándose un tanto cortas con lo que hoy estamos presenciando.  Si tuviera la oportunidad de regresar al pasado y estar presente en esa última sesión de grupo en el curso de Periodismo Digital en el hoy lejano 28 de Octubre del 2012, y pudiera decir dos palabras relacionadas con la sobrevivencia de los periódicos a lo largo de la historia, sin adentrarme en las modificaciones y adaptaciones que tuvieron que tener simplemente les diría: “Siguen Aquí”.
 Autor Ing. Juan Fernando Campos
Maestría Virtual Dirección de Medios. Trabajo de mi curso. Periodismo Digital.

2 comentarios:

Interesante la nota, y sobre todo el poder confirmar que algunos medios se aferran cual roble al paso del tiempo.

Feliz año 2013 Moraga!!

Director ECC USAC

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