Tierra Adentro

Espacio personal, cuaderno digital, letras sin fin...

El sábado nueve de julio de 2011 me levante de madrugada, era el segundo sábado inusual en el mes. Tenía que ir a una producción a San Pedro Ayampuc. La costumbre de todos los días es encender la radio y escuchar la noticia, como a las 5:50 o bien 5:55 informaron sobre un tiroteo y que el carro atacado estaba en la estación de bomberos.
Hasta aquí la noticia era una más.  Un sentimiento feo de empezar otra vez el día con sangre, que si bien me acaba de levantar, ya me deprimía.  A los pocos minutos informo la radio eran quizás las 6:05 o 6:10 que el asesinado era Facundo Cabral.  Bueno tome la noticia así con un gran suspiro y pensé, pero él ya no estaba aquí (quizás un pensamiento para evadir la realidad).  Dijeron que había dado un concierto en Xela y que confirmaban que el era la persona que había muerto asesinado.
Parquee el carro saque el Blackberry y escribí, en mi cuenta de twitter @sergioadiario.  Facundo Cabral acaba de ser asesinado en Guatemala.  Tome nuevamente el timón y la radio empezó a mezclar la noticia con canciones de Facundo Cabral.
De pronto estaba sentado en la segunda fila del teatro, escuchando a Cabral y Alberto Córtez la primera vez que vinieron a Guatemala hace unos años, también fue la única vez que lo escuche. Y pensé que mierda que muriera lejos de su madre Sara, de sus amigos, de su esposa, en fin de sus familiares.  Morir en otro país que feo sin que los tuyos arropen tu cuerpo.  En fin no se rebotaba un poco en mi mente la canción que más le gusta a Pablo de Cabral "bombero, bombero, bombero yo quiero ser bombero". Pinches bomberos no sólo con Cabral si no con cualquier muerto de Guatemala, luego de que trabajen  la escena del crimen sería lindo humanizar la muerte y comprarse unas camillas, parihuelas de metal o cualquier cosa, ahora esos bomberos a los que el cantaba, a dónde fue a morir ni un trapito.
Seguí el camino hacer lo que tenía que hacer con el sentimiento de tener que trabajar y querer ir a comprar unas rosas y hacer un círculo y poner las cuatro velas, necesarias para alumbrar el paso del mundo al inframundo, de un extraordinario ser humano por lo que cantaba, por lo que decía.
Luego en la Escuela Catalina Donis, haciendo el trabajo le di seguimiento por twitter de las reacciones mundiales y finamente nos pusieron en la radio de la Escuela Abierta "Hoy es un nuevo día".  Y al final así fue, no porque Facundo se haya ido al cielo o al infierno, si no porque es cierto... era un buen día para decirle adiós a las cosas que no nos hacen felices que nos esclavizan... una de esas para mí la muerte.  Facundo Vive. ¿Y usted que cree?

Director ECC USAC

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