Tierra Adentro

Espacio personal, cuaderno digital, letras sin fin...

Muchas personas que leen este blog, quizás no le conocieron. Pero Juan Carlos Fernández no se murió en la cama y de viejito.  Era un hombre sano de 41 años de edad, que viajaba a España a estudiar un Post Grado, cuando camino al aeropuerto fue vilmente asesinado.

El Licenciado Juan Carlos Fernández García, nació un 30 de enero de 1966, sus padres fueron los señores Carlos Rolando Fernández y doña Marta García. Era un brillante académico, de suave hablar y que siempre se le miraba en los corredores con un libro, o compartiendo en especial en la cafetería del S-4 sus posiciones ideológicas y políticas.

Era tanto para sus amigos como para sus oponentes políticos una persona de admirar, porque facilmente podía entablar un debate ideológico y político.  En la Escuela de Ciencias de la Comunicación siempre tubo una actitud, mesurada y recta, siempre participó en los eventos electorales con su grupo sin cambiar posición, cosa digna de admirar.

Una forma de dignificar su nombre fue la propuesta del Lic. Víctor Carillas y la mía para dignificar su nombre hicimos la propuesta que el Auditorio de la Escuela de Ciencias de la Comunicación llevará su nombre.  Además los estudiantes del décimo semestre del año 2007, su último grupo de alumnos pidió que el aula donde les impartió clases llevara su nombre.   Estos dos actos únicamente sirven para dignificar su nombre pero no para recuperar una vida.

Así que desde este espacio, solicitó a las autoridades universitarias, para que exijan el esclarecimiento de su muerte a tres años de ocurrida.  Y que pida al MP justicia y que sus asesinos sean encontrados y puestos ante la justicia.  Así como los asesinos de Mario Calderón, Decano de Humanidades y de otros docentes de la San Carlos, que desde el Conflicto Armado Interno han quedado impunes sus muertes, sin que nadie pida que se esclarezcan los hechos.

La muerte de José León Castañeda, Marttel, Toralla, de Sonia Calderón y de otras decenas de estudiantes y docentes de nuestra Escuela han quedado impunes.  No importa si participaban en la izquierda o no, si merecían morir o no según detractores enemigos personales o pasionales.  Lo cierto es que no vivimos en la ley de la selva y preocupa que luego de tres años no se esclarezca la muerte de Juan Carlos Fernández.

¿Y quién fue Juan Carlos Fernández? Un docente de los pocos brillantes en nuestra Escuela, no porque lo diga yo si no porque lo reconocen los que fueron sus estudiantes.  Un gran amigo no porque lo diga yo, si no porque los que lo fueron supieron de su consecuencia, solidaridad, buena educación.  Y un buen rival político, porque nunca rehuyo al dialogo, ni lo esquivo y porque lo sabia hacer, con mesura sin levantar la voz y poniendo sobre la mesa toda su inteligencia, sin bilis, mucho menos con gritos o jaladas de pelo.  Ese es Juan Carlos Fernández, que conocí un rival de altura que hablaba directo como hablo yo, que jamás uso el chisme o la venganza como un medio político para alcanzar sus fines.

De una persona fallecida muchas personas pueden decir muchas cosas buenas, y como que la muerte lava todas nuestras malas acciones.  En este caso no trato de ensalsar un nombre, más bien el nombre de Juan Carlos sirve para nombrar un nombre, que clama justicia, porque se investigue su muerte.  No es justo que hayan pasado 3 años y los asesinos de Lic. Juan Carlos Fernández, anden sueltos.  Este recordatorio, es para que todos los guatemaltecos no se acostumbren a seguir viviendo en un Estado de impunidad.  Y que si alguien sabe de algo de este hecho, que lo denuncie.

A los que conocieron al  Juan Carlos los invito a que entren a los comentarios y hagan un pequeño homenaje en su memoria, dejando un pequeño homenaje y pidiendo que se esclarezca su muerte.




15 comentarios:

Lic. Morataya, gracias por recordármelo. Tuve el gusto de conocer al Lic. Juan Carlos Fernández, pues saqué Métodos y Técnicas de Investigación con él en escuela de vacaciones en junio del 2007.
Y me quedó grabado un consejo de él: que si viajábamos en camioneta, siempre lleváramos un libro, pues cualquier tiempo libre debía invertirse en la lectura de un libro.
En su clase le importaba mucho la opinión de sus estudiantes, algo que valoro profundamente, sobre todo en nuestra cultura de silencio y censura.
Un abrazo al infinito para el Lic. Fernández y un saludo para usted.

Violeta, gracias por recordar de esa forma a Juan Carlos, si es posible en su face, blog o twitter, exija mañana que se esclarezca su muerte. Gracias por su apoyo.

Estimado Pablo Moraga. Este articulo me hizo viajar al ano de 1997 cuando cursaba las clases del Lic. Juan Carlos y el reto que lanzaba al iniciar su clase “lamento informarles pero mi clase no la gana nadie” fue suficiente para aceptar el reto y realmente fue un honor ganar sus dos cursos pero con un aprendizaje que termino de formar mi pasion por defender la memoria historica de un pais que esta sediento de que sus hijos que fueron formados por la linea san carlista haga algo por el. Ademas de recordar y exigir que se investigue el hecho, una oracion por el. Byron Gonzalez

Estimado Pablo Moraga. Este articulo me hizo viajar al ano de 1997 cuando cursaba las clases del Lic. Juan Carlos y el reto que lanzaba al iniciar su clase “lamento informarles pero mi clase no la gana nadie” fue suficiente para aceptar el reto y realmente fue un honor ganar sus dos cursos pero con un aprendizaje que termino de formar mi pasion por defender la memoria historica de un pais que esta sediento de que sus hijos que fueron formados por la linea san carlista haga algo por el. Ademas de recordar y exigir que se investigue el hecho, una oracion por el. Byron Gonzalez

Gracias por recordar y denunciar la muerte del Lic. Juan Carlos Fernández y de muchos más que aún están impunes. Y también gracias a Violeta Cetino que nos recordó el gran consejo que siempre nos dio como docente de aprovechar todo el tiempo que tuvieramos libre para leer un libro.

Siempre se recordará al Lic. Fernández por sus enseñanzas y su forma de aceptar el diálogo.

Una gran persona que dejó huella.

Quiero agradecer publicamente a María Renee Melgar y la Licda. Betsy Ovando que también sus muros pusieron las fotos del Lic. Juan Carlos Fernández y exigieron que se esclarezca su muerte. Y también fuerte abrazo solidario a su familia que estoy seguro también quiere que no quede impune su muerte.

Un hombre admirable, de lucha, valeroso, que siempre tuvo respeto por sus alumnos, un hombre brillante, jamas tuvo una falta de respeto con las compañeras,dino de admirar, paciente, tranquilo, de una contucta admirable, un gran profesional y sobre todo un gran ser humano, a veces Dios nos presta a personas como el Lic un ratito para que de verdad las apreciemos y reconozcamos su valor.
María Reneé Melgar

Recuerdo compartí durante unos días con el Lic. Juan Carlos Fernandez, porque le pedí ayuda para que me diera su crítica sobre Mario Monteforte Toledo y él amablemente siempre se mostró dispuesto, pero sobre todo a ejercer ese oficio que no lo abandonaba: Enseñar.

Lic, Morataya, Saludosssss

Gracias Alejso, por comentar y Maria Renee. Creo que en enero debemos recordarlo otra vez y otra vez, hasta que esa muerte no quede impune. Cuarenta años después se hace justicia en el tema de Fernando García, en el tema de Oliverio no se si hay avances,pero igual si no visibilizamos injusticas nada cambia. Los asesinos de alimentan de la memoria corta.

Gracias por las palabras, por su admiraciòn y al buen recuerdo que tienen de nuestro hermano Juan Carlos Fernàndez, gracias a Dios que le diò la oportunidad de compartir con muchos de ustedes sus conocimientos, nadie tiene derecho de quitarle la vida a alguièn tan valioso y ùtil. AF

La verdad es que las palabras se quedan cortas para describir a un gran hombre, ser humano y maestro como lo fue en vida Juan Carlos Fernandez, un hombre que vivio impulsando la paz la educación, un hombre con principios y valores, con mucha sabiduria y a la vez con una gran humildad. gracias Sergio maestro y amigo por recordar la memoria de Juan Carlos Fernandez García, y que esto evidentemente deja plasmado que los buenos maestros y alumnos que tuvimos la oportunidad de compartir con él tanto como en la parte profesional o personal, su recuerdo quedara como una huella indeleble en nuestro corazones.

Hey gracias Sergio por permitir este espacio y recordar a nuestro amigo Juan Carlos, sè que un millòn de palabras no haràn que vuelva, pero un millòn de recuerdos haràn que siempre estè en nuestro presente y aùn màs para los que creemos fielmente en la supervivencia del espìritu sobre la materia, en la trascendencia y eternidad del alma, sabemos que èl habita el Reino de los Justos, donde ya no existe el tiempo ni el espacio y desde la infinitud de ese universo puede comtemplar no solo de la maravillosa vista a los suyos, sino tambièn del eterno descanso al que Dios le ha premiado, lugar desde el cual lo hechamos de menos, porque Juan Carlos no se fue, aunque se haya marchado; sus amigos en inefable recuerdo lo extrañamos y es por ello que a 3 años de habitar su nueva morada, te deseamos mi Querido Juan Carlos, la felicidad eterna, la paz y la justicia divina de los que cegaron aquel dìa tu existencia e hicieron correr el llanto desesperado del cielo estrellado.

A todos Violeta,Byron González, Angela Fernández, Betsy Ovando,Maria Reneé,Luis Chacón, María Nieves Cano y Sandy Payés. Nos une no sólo un gran cariño y adminiración por Juan Carlos desde la posición que lo tratamos, nos une también no un deseo de venganza, pero si de justicia, porque cualquier que haya sido el disgusto que ordeno ese asesinato es una reacción desmedida, a algo que con palabras se pudo haber compuesto. A todos une pedir justicia, cada enero y cada octubre, la canidad de años que sea necesario, hasta que se esclarezca este crimen.

Gracias a todos por recordar a nuestro padre, nosotros hemos sido las más afortunadas al ser sus hijas, por haber compartido tantos momentos y haber tenido el mejor padre del mundo, que siempre repitió mis hijas son únicas, TU VIVES EN QUIENES TE AMAMOS, Y ESTARÁS SIEMPRE EN NUESTRA MENTE Y CORAZÓN, PADRE.

Han pasado los años, desde aquel fatídico día ya nada ha vuelto a ser igual en mi familia, evitamos muchas veces el tema para no echar sal en las heridas, pero el dolor no desaparece, cada vez veo mas lejos que se haga justicia, cada día es mas frustrante ver como la impunidad se enseñorea en nuestro pais y ver cuantos hogares se llenan de luto y dolor en esta mi Guatemala...Gracias a todos los que guardan un buen recuerdo de mi hermano, desde que se fué me dejó viviendo a medias.

Director ECC USAC

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