Tierra Adentro

Espacio personal, cuaderno digital, letras sin fin...

Quizás a las nuevas generaciones de la Escuela de Ciencias de la Comunicación, eso no les diga nada.  Pero para nosotros los estudiantes de los 80´s hoy profesores, periodistas, publicitas y locutores en ejercicio, se muere nuestra maestra de Semiología General y Semiología del Mensaje Estético, se muere con ella el inglés y su timbre de voz, su dicción argentina, su forma de decir las cosas directas y sus expresiones faciales que aún tengo grabadas en la memoria.   Ana María era una de los pocos maestros de esa época que cuando nos miraba en el corredor disparaba - Che, porque no entrás a clases - y luego con un gesto - No seas zanahoria - .   Pero en especial se muere una mujer trabajadora, una de las pocas maestras realmente verticales de esta pobre Escuela que cada vez carece de hombres y mujeres de su talla que den clases.  Por eso estoy triste que haya muerto la Che, es como si cada uno de nosotros muriera, porque su nombre ahora como diría Jacques Derrida sirve para nombrar su vacío y es triste este 28 de marzo de 2010, así como ayer les escribí que era triste el 28 de marzo de 1942 por la muerte de Miguel Hernández, todos tenemos que morir y vamos a caer en el vacío o quizás en el olvido y sólo si logramos trascencer no quedaremos olvidados en el tiempo. Adiós Maestra con todo el corazón.

El 28 de marzo de 1948 muere en la cárcel uno de los mejores poetas españoles Miguel Hernández, encarcelado por el dictador Francisco Franco.  En lo personal considero que Rafael Alberti, García Loarca y Antonio Machado pertenecen a un generación de un incalculable valor para la humanidad no sólo para España, porque el manejo del lenguaje y sus temas tocan las fibras del alma, de aquella que creen muchos que ya se perdio y que la sensibilidad hacia el arte cuando denuncia ya paso su mejor época.
El Gobierno español este año ha decido revocar la pena de muerte  que aún se mantiene vigente en España para matar algo que nunca va morir a Miguel Hernández.  Y es que la recuperación de la Memoria Histórica y los Actos de Dignificación a todas las personas que han sufrido violación a sus derechos humanos durante conflictos armados internos, son actos de justicia, no meros homenajes.  Dejó con ustedes el poema Nana de Cebollas, en la voz de Joan Manuel Serrat visualizado en youtube con fotos de la guerra civil española, espero lo disfruten tanto como yo.   Porque cuando se es padre y cuando se es niño las palabras sólo tienen un camino para nombrar las cosas en un eterno fluir de palabras "rieté niño... y yo satisfecho"

La tarde a transcurrido entre los goles del Barca y mi necesidad de subir hoy 21 de marzo de 2010 un posteo para celebrar el día Internacional de la Poesía.  Mis búsquedas por la red de un poema de Whitman,  Rebeldía de Alfonsina Storni y el poema 12 de Oliverio Girondo, han recalado al fin en postear un poema de Dylan Thomas, poeta negro irlándes que murió joven a causa de su alcoholismo.  Algunas traducciones dicen sobre el verso que más se repite en el poema como un recurso cacafónico y la Muerte sobre mí no tendrá señorío.  Y es que rondaba en mí mente el poema y Dylan Thomas los dos por igual.  Me recuerdan un poco mi paso por la poesía un tanto negra de Alfonsina Storni, César Vallejo y Thomas en estos días en los que me sumergí un poco en el existencialismo que me ha moldeado y que me da forma.  Celebro pues con ustedes a falta de una copa de vino, por mi ojo izquierdo desmejorado y que ha sido beneficiado con el milagro de una córnea nueva desde el 25 de febrero, de una persona de 35 años de la cual no sé otro dato más que su edad, quiero dedicar a ella este poema que tanto me gusta de Dylan Thomas en el día Internacional de la Poesía.



Y la muerte sobre mí no tendrá señorío

Y la muerte sobre mí no tendrá señorío.
Los muertos desnudos serán un solo muerto.
Con el hombre en el viento y la Luna de occidente;
cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos.
Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas.
Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir.
Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor.
Y la muerte sobre mí no tendrá señorío.

Y la muerte sobre mí no tendrá señorío.
Bajo los remolinos del mar
aquellos que yacen largamente no morirán en la tempestad
retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones
atados a una rueda no podrán destrozarse;
entre sus manos la fe se romperá en dos
y el Unicornio del mal los atravesará.
Y hendidos por todas partes no se desmembrarán.
Y la muerte sobre mí no tendrá señorío.

Y la muerte sobre mí no tendrá señorío.
Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos
o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera;
allí donde se abrió una flor nunca más otra flor
ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia.
Y aún locas o muertas como clavos
atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras;
irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda.
Y la muerte sobre mí no tendrá señorío.

Director ECC USAC

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