Tierra Adentro

Espacio personal, cuaderno digital, letras sin fin...

En realidad el primer desastre que le di seguimiento por redes sociales, fue al terremoto de San Marcos el 7 de noviembre de 2012.

Viajaba por la Roosevelt cuando de pronto veo como se mueve el pavimento y los postes, aún me dio tiempo de parar y buscar un lugar donde no me hiciera daño alguno de ellos, me preocupaba un poco el cable de alta tensión encima de la concha del carro.

Pare me baje el conductor atrás mío hizo lo mismo, nos miramos la cara con el policía de tránsito que vigilaba atentamente el semáforo. El señor justo atrás de mí expreso: - este temblor en otro lado es terremoto-. Al llevar la radio encendida los locutores comentaron sobre el tema. Sin embargo inmediatamente me puse a ver Twitter y casi inmediatamente la cuenta de Insivumeh y la de Conred empezaron a transmitir dato. Luego se sumo gente en especial de San Marcos expresando la pena por sus familiares y haciendo RT a lo que ellos estaban viviendo.

Fue cuestión quizás de 10 o 15 minutos que empezaron a postear las primeras fotos en Facebook, de calles donde una semana antes había estado por cuestiones de trabajo. Esas calles angostas que iban hacia la oficina del Programa Conjunto de la Mancuerna Mam de Municipalidades del lugar, aparecían llenas de escombros, casas sin techo y gente con rostro de desesperanza.

Empecé a notar como la gente hacia uso de las redes sociales.

a. El primero en entrar en acción fue twitter la inmediatez de esta red en caso de desastres es vital para estar informado de dónde sucedió el evento. Pero también para saber las primeras impresiones de la magnitud. La gente empezó a decir fuerte terremoto aquí en San Marcos, o sigue temblando a propósito de las replicas casi inmediatas.
b. Luego Facebook por su característica audiovisual principio a enviar las primeras fotos y a decirnos gráficamente que pasaba.
c. Las dos redes en un tercer momento sirvieron a la gente para interactuar y principiar a preguntar por sus familiares. A transmitir calma en algunos casos o angustias por las gente y sus casas que estaban en malas condiciones.

Lo cierto es que desastres como el Tsunami de Japón, y los Huracanes Manuel e Ingrid en México y aquí en Guatemala el terremoto de San Marcos, nos enseñan que las redes sociales son parte de sistemas de seguridad en casos de desastre, en este sentido el teléfono debe estar en el botiquín de emergencia con la batería cargada.

a. Twitter puede servir para alertar, prevenir y para recoger las primeras impresiones y magnitud de un desastre.
b. Facebook, puede ser una primera cabeza de playa para transmitir fotos. Aunque Twitter a mejorado su aplicación de fotos respecto a la calidad y tamaños sigue siendo Facebook el canal mas adecuado para transmitir fotos de los desastres.
c. A los servicios de emergencias, las redes sociales pueden servir antes y después de un desastre, como una poderosa herramienta de alerta pero también como un medio de transmitir instrucciones a grandes grupos humanos que se encuentren en riesgo. Y dar seguimiento al desastre. Se une a la radio y la TV en la transmisión de evacuaciones o tratamiento adecuado por masas sobre lo que se debe hacer en ese momento.

Todo esto hace imperativo como ciudadanos que sigamos las cuentas de los servicios de emergencia, que transmitamos verazm

ente si estamos en el área, que demos informes a nuestra familia de nuestra situación en medio de la tragedia y que atendamos las instrucciones de las autoridades por medio de las redes sociales. Probablemente se vaya la luz y no existan otras formas de comunicación, como sucedió el Tsunami de Japón y un lacónico mensaje de una persona al año replicado por los medios decía: - Parece que sólo Twitter funciona -.

Así que debemos mantener siempre con carga nuestro teléfono, si tenemos el servicio de redes sociales, porque es parte del botiquín de emergencia en el caso de algún desastre.



En la era de las Redes Sociales o Social Media, no se necesita del medio para responder a una mentira difundida en sus páginas o transmisiones.

He observado con más frecuencia que personas agraviadas por los medios desmienten por Internet, y específicamente más en redes sociales. Claro que la respuesta no llega a tener los miles de visitas, comentarios y likes que un medio. Pero el círculo intimo del agraviado se da por enterado, se solidariza y se da por satisfecho.

Antes cuando no existía ese espacio, aclarar a los familiares y amigos era muy difícil. Si partimos de la tesis que este grupo son contactos en Facebook o Twitter nuestras respuestas y aclaraciones van a llegar a quienes nosotros queremos.

Mientras más claro tengamos que es lo que deseamos comunicar, más fácil es establecer la defensa. Hay personas que se sienten agraviadas por la investigación periodística que hizo la Revista Contra Poder por un Campo Pagado de Manuel Baldizón, no considero la decisión más inteligente demandar al medio.

Con escanear sus documentos como DPI y Colegiado activo y divulgarlo por la red le hubieran hecho un daño tremendo a la revista, porque estarían atacando el bien más preciado SU CREDIBILIDAD. Y la diferencia base, del uso que hacemos en las redes sociales radica en la fiabilidad o credibilidad, un periodista y un medio tienen el deber ético por ser instituciones públicas de apegarse a estos valores.

Eso no quiere decir que yo como individuo y sujeto de derecho individual no lo deba hacer, pero al no ser una institución o personalidad pública tengo menos presión pública al ejercicio de estos valores.

Así que la relación entre los medios y sus audiencias, aún se está construyendo en las redes sociales. Una es, que ya no necesitamos que los medios nos quieran conceder espacios para aclarar, ampliar, refutar sus informaciones, al menos en este momento a familiares y amigos de una forma fácil les hacemos llegar nuestras posiciones y uno que otro shute que pulula por nuestras cuentas o nos stalkea de 5 de la mañana, a 10 de la noche.

Aprendamos a usar las redes sociales, quien quita que en cualquier momento las necesitemos.

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